Will Smith anhela con todas sus fuerzas que le
otorguen el premio de la Academia de Ciencias y Artes de los Estados Unidos (Oscar) a mejor actor. Digo esto, porque
no es la primera vez que este histrión afroamericano, arma una película con un
argumento extremadamente melodramático.
Hace años, ya
lo hizo con The Pursuit of Happyness
(En busca de la felicidad) en 2006,
al lado de su hijo Jaden. En Collateral
Beauty (Belleza Inesperada) Howard es el propietario de una agencia de
publicidad.
Es un hombre
bueno y exitoso que se dedica a darles charlas motivacionales a sus empleados.
No obstante, tres años después toda esa dicha se transforma, debido a que su
pequeña hija falleció.




