Si hay un género que en verdad me gusta, este es el Western (italiano o americano). Sin
embargo, al ver Hell or High Water (Enemigo de todos) tuve ciertos
problemas, los cuales trataré de ampliar a continuación.
Me encontré con una película que retrata a un cierto sector
de la sociedad norteamericana que desde mi punto de vista no debería mostrarse
en estos momentos de tensión política. En principio, las acciones se
desarrollan en Texas, uno de los estados más icónicos de EEUU, lugar en donde
los ciudadanos aún usan pistola y sombrero de vaquero en el día a día, como si
todavía estuviéramos en el “Lejano oeste”.
Otra cosa que me disgustó fue que Jeff Bridges (quien por cierto estuvo nominado como mejor actor de
reparto en la pasada entrega de los premios de la academia) todo el tiempo
estuviera haciendo chistes racistas “a costillas” de su compañero de origen
mexicano.




